Publicada la declaración de la jefa de departamento del CC del PTC, Kim Yo Jong

Pyongyang, 5 de agosto (ACNC) -- La jefa de departamento del Comité Central del Partido del Trabajo de Corea, Kim Yo Jong, hizo pública el día 5 una declaración intitulada "La capacidad de ataque preventivo de Japón, país criminal de guerra, resulta una grave amenaza que perturba la paz y tranquilidad internacionales".

El texto íntegro va como sigue:

En la actual situación internacional delicada y alterable en que se exacerban los conflictos geopolíticos y el enfrentamiento entre diferentes campos del mundo, se acelera la conversión de Japón, país criminal de guerra, en el Estado capaz de cumplir la guerra.

Hace unos días, el país isleño realizó en el Pacífico el lanzamiento de prueba del misil crucero Tomahawk cargado en el buque Aegis Chokai, pertenecido a las "fuerzas navales de autodefensa".

Con anterioridad, se incorporó en mayo pasado a los ejercicios militares conjuntos bajo el mando de EE.UU. en la costa septentrional del islote filipino Luzon y desarrolló fuera de su frontera el lanzamiento de misil de ataque por primera vez después de su derrota.

Tales conductas militares testimonian que entran en la etapa de ejecución sustancial las maniobras de Japón que formalizó su capacidad de ataque preventivo a través de la "estrategia de seguridad nacional", enmendada a finales de 2022 a contrapelo de la ley internacional y la constitución nacional que le prohíben el derecho a la beligerancia y el de tener las fuerzas para la guerra.

El país isleño ubicó en marzo pasado los proyectiles teledirigidos tierra-mar tipo 12 con el alcance alargado a unos mil kilómetros y los proyectiles de planeo rápido tipo 25 en las bases militares de las "fuerzas terrestres de autodefensa" en los departamentos de Kumamoto y Shizuoka, respectivamente, lo cual fue el preludio de la posesión de su capacidad de ataque preventivo.

En los últimos tiempos emplazó en una isla del Pacífico la lanzadera del proyectil teledirigido tierra-mar tipo 12 y el avión de reconocimiento sin piloto destinado a captar la posición de los blancos y promueve la introducción del misil crucero a ser cargado en la caza F-35A de las "fuerzas aéreas de autodefensa". Al mismo tiempo, pretende desarrollar e introducir el submarino teledirigido dispuesto de la capacidad de ataque antibuque bajo el rótulo de "consolidar el sistema de defensa en el Pacífico".

La disposición de muchas propiedades de ataque sorpresivo de largo alcance con la capacidad mejorada y el radio operacional alargado y su emplazamiento en la tierra, el mar, el aire y otras esferas multilaterales reorganizan las fuerzas armadas generales de Japón a favor del ataque preventivo y la agresión a ultramar.

Hasta la fecha, Japón vino actuando como si fuera un "Estado pacifista" en el escenario internacional describiendo como "amenaza" y "desafío" las medidas tomadas por los países vecinos con fines de aumentar su capacidad de autodefensa nacional, pero esta vez se ha evidenciado que su comportamiento no pasa de ser una artimaña táctica para ocultar su sucia ambición de convertirse en potencia militar.

Lo insoslayable del caso es que EE.UU. es el manipulador trasero de tales maniobras militares de Japón.

Ya no es un secreto que EE.UU. haya entregado a Japón los misiles cruceros Tomahawk, remodelado el buque para cargarlos y operarlos y proporcionado el lugar de disparo y otras condiciones y ambiente favorables al lanzamiento.

A instigación de EE.UU., la OTAN amenaza en Europa el espacio estratégico de Rusia. En tanto, el imperio americano infringe la paz y la seguridad del Medio Oriente y amenaza gravemente los intereses de seguridad de los países independientes y antiimperialistas de la región de Asia-Pacífico utilizando como brigada de choque a sus lacayos como Japón y la República de Corea.

Debido a la política exterior de carácter exclusivo y agresivo de EE.UU. cuya meta final es mantener la hegemonía, se convierte la región de Asia-Pacífico en la zona más candente del mundo. En este contexto, la expansión militar de Japón es una grave evolución de la amenaza a la paz y tranquilidad internacionales.

Japón no dio a la publicidad los detalles del presente lanzamiento de prueba tales como la zona marítima, el número de misiles y el alcance de tiro, pero no cabe duda que fue una prueba del arma de largo alcance contra la RPDC y otros países vecinos.

Ocurrirá una cosa desagradable si toman en sus manos el arma mortífera los descendientes militaristas que llevan la astucia y la agresividad en los genes.

No hay ninguna garantía de que el país criminal de guerra, que vino preparando gradualmente el fundamento político-militar y el jurídico a favor de la nueva agresión negando y embelleciendo su historia de agresión, no impondrá de nuevo los desastres trágicos a la humanidad en el caso de contar con la capacidad de ataque preventivo.

La sociedad internacional debe elevar aun más la vigilancia sobre la imprudencia militar de los descendientes del país criminal que están colmados de su ilusión vana de lograr la "esfera de coprosperidad de la gran Asia Oriental" bajo el amparo de EE.UU., sin dar la luz verde a su conversión en potencia militar.

No se puede frustrar con las voces de denuncia y advertencia la ambición de nueva agresión del país isleño.

Un remedio eficiente es hacerle experimentar que la seguridad de su país corre peligro debido a su codicia excesiva.

Hay que hacerle sentir sin falta el arrepentimiento.

No observaremos nunca con brazos cruzados la evolución militar de Japón que causará grave amenaza a la seguridad de la República Popular Democrática de Corea.

Por el encargo, las fuerzas armadas y la dirección militar de la RPDC aclaran que optarán adicionalmente por un cierto proyecto militar correspondiente a la conversión de Japón. -0-