Pyongyang, 20 de abril (ACNC) -- Luego de ocupar a Corea por vía ilegal en el siglo 20, el imperialismo japonés sustituyó la regencia general por el gobierno general y lo puso en funcionamiento desde octubre de 1910.
Y practicó una dictadura militar basada en el sistema gendarme-policíaco y en virtud de ella fundó por doquier de Corea muchísimos aparatos represivos con el objetivo de reprimir y matar a los habitantes coreanos.
Lo comprueba el hecho de que sólo el año 1918 creció en más de 10 veces el número de encarcelamiento de coreanos frente al 1912.
A fin de privar del pueblo coreano todos los derechos y sofocar su lucha antijaponesa, mantuvo válidas la "ley de seguridad" y la "ley de prensa" e implementó nuevas leyes malignas como la "orden de control de mítines".
Así reinaba en toda la extensión geográfica coreana una atmósfera aterrorizante de la política de terror.
Cuando se elevó la conciencia antijaponesa del pueblo coreano a comienzos de 1919, el imperialismo japonés sustituyó la "gobernación militar" por la "civil" y recrudeció la represión fascista incrementando el número de los policías secretos.
Impuso el "cambio de nombres coreanos" e intentó eliminar hasta el idioma y letras coreanos.
Como consecuencia de esta política cruel, Corea se convirtió en un infierno humano.
En cuanto a los crímenes del pasado de Japón, una página web de Internet latinoamericana transmitió que aunque existieron los coloniajes en la historia humana, no hubo un país como Japón que aplicó la peor política de saqueo, con la cual trató de eliminar el idioma, letras, apellidos y nombres y despojó hasta las tazas y cucharas de cada hogar coreano. Y denunció que son innumerables los daños humanos, materiales y mentales que causó el imperialismo japonés al pueblo coreano durante su coloniaje. -0-
www.kcna.kp (2026.04.20.)