Discurso de felicitación pronunciado por el camarada Kim Jong Un en la ceremonia de la puesta en servicio del destructor "Choe Hyon"

Pyongyang, 24 de junio (ACNC) -- El estimado camarada Kim Jong Un pronunció un discurso de felicitación en la ceremonia de la puesta en servicio del destructor "Choe Hyon".

Su texto completo va como sigue:

Obreros del Astillero de Nampho y científicos y técnicos de las industrias naval y de defensa nacional,

Oficiales y marineros del destructor "Choe Hyon" que va a dejar sus primeros y gloriosos rastros en la historia de nuestras fuerzas navales,

Comandantes, oficiales y soldados de la marina del Ejército Popular de Corea,

Compañeros:

Este es un día de gran emoción y de una importancia que no podemos describir con cien y mil palabras.

Este destructor, sistema de combate naval con un poder que nosotros mismos reconocemos con admiración, se pone al fin en servicio para la marina y así inicia una nueva historia de la defensa de la sagrada soberanía marítima y aérea de Corea.

En este instante ansiado por todas las generaciones de nuestras fuerzas marítimas que desean tener un buque superpoderoso y por todos que anhelan la protección del conjunto de este hermoso y precioso territorio, quisiera reiterar mi más efusivo agradecimiento a los trabajadores del Astillero de Nampho, así como a los talentos y funcionarios de las industrias naval y de defensa nacional.

No es nada fácil dibujar sobre el mar la futura imagen de nuestra marina que delineamos sobre el papel con el ardiente deseo y ambición, pero ahora llevamos a cabo esta tarea a gran velocidad.

Al cabo de todo el proceso de la construcción y el ensayo del destructor, algo inédito en la historia de las fuerzas navales y la construcción del ejército, hemos sacado la conclusión satisfactoria de que el navío posee la capacidad más perfecta e integral de la operación y combate.

Con la frente bien alta, podemos enorgullecernos del "Choe Hyon", nave confiable apta para cumplir fidedignamente las misiones operacionales en cualquier área marítima.

Ya en nuestros primeros pasos, teníamos el proyecto de construir con nuestras manos una gran embarcación completamente nueva equipada con nuestros sistemas de armamento. Por eso pudimos dotarla de una tecnología y poderío inmejorables y acelerar su construcción a un ritmo increíble.

Ahora podemos afirmar que ya no existe ninguna barrera tecnológica que no podamos superar en la construcción y la introducción de distintas series de destructores y cruceros en que se hayan aplicado nuestros propios principios de la construcción de la fuerza naval y conceptos originales.

Además, el conjunto de nuestra industria naval tiene un sólido fundamento independiente y acorde a las condiciones reales y, con toda certeza, hemos asimilado una metodología que garantice la óptima eficiencia militar y económica en la operación del buque.

En la actualidad, estamos pasando sin ninguna restricción a la fase de la construcción de distintos sistemas de combate en la superficie y en medio del agua y de su emplazamiento en los mares cercano y lejano.

Estos éxitos que hacen realidad los planes tan ambiciosos más allá de nuestro propósito inicial han sido logrados por la inteligencia, tecnología y fuerza unida de un colectivo de científicos, técnicos, obreros y funcionarios de nuestra industria naval y de defensa nacional.

Compañeros:

En esta era en que todo cambia presenciamos la transformación más rápida y obvia en las fuerzas navales.

Apenas han transcurrido tres años desde que anunciamos que cambiaríamos la marina a cualquier precio y hemos puesto el punto final a su vetustez de más de siete décadas.

Si remontamos al punto de partida de las fuerzas marítimas, no sería una exageración afirmar que su modernización comenzó desde la nada.

En vista del equipamiento militar, la marina fue la más débil de nuestras fuerzas armadas.

Se podría decir que hasta hoy nuestros mares se han defendido únicamente con la disposición de los marineros de dar la vida y su valentía sin par.

Pero, ahora todo ha cambiado indudablemente.

La capacidad de combate de nuestra marina será un prodigio inimaginable.

La ceremonia de hoy es un acontecimiento que nos permite medir con nuestros propios ojos la velocidad de su transformación.

No podría expresar la alegría que me produce la dotación con un buque moderno de nuestra valerosa marina que con su incomparable espíritu de combate ha atemorizado a las hordas de piratas que no dejan de provocarnos confiando en las ventajas de sus embarcaciones y en su superioridad en el mar.

Hoy, el 23 de junio de 2026, es la primera página de una nueva historia de la defensa de nuestra sagrada soberanía marítima por nuestras fuerzas navales con su buque insumergible.

Lo que ahora me preocupa –diría que es una angustia lógica– es que aún no tenemos un atracadero de tamaño buque de guerra.

Es una "angustia" feliz.

En los tiempos pasados no necesitábamos un atracadero como el que aludo. Mas, hoy la construcción de una base naval moderna se nos presenta como una tarea acuciante e imprescindible.

Esta necesidad no se debe jamás a que se hayan ensanchado nuestra tierra y mar, ni que hoy sea poca la profundidad de nuestro mar cercano, sino a que se ha agrandado nuestro propósito.

Este es ciertamente un cambio.

Y esta misma demanda real patentiza la nueva altura que ha alcanzado nuestro ideal.

Justamente ayer, el segundo pleno del noveno periodo del Comité Central del Partido deliberó y decidió la construcción de nuevas bases para nuestros buques de guerra.

El cambio de nuestra marina no significa solamente en el agrandamiento de los buques y la modernización de sus equipos.

La transformación más importante y el desarrollo más significativo radican en que han variado la posición, la misión, la radio de acción de nuestra marina y su resultado.

Con toda seguridad, ya se ha quedado atrás el tiempo en que nuestra marina existía como fuerzas de defensa costera.

Ella está creciendo como fuerzas dignas equipadas de medios estratégicos y su armamento nuclear sigue por una trayectoria acertada.

Se trata de un proceso estratégico muy importante que al comprobar con mayor claridad nuestro poderoso y confiable disuasivo nuclear posibilita la maniobra multilateral y eficaz de las fuerzas armadas nucleares de nuestro Estado y la segura iniciativa en la defensa marítima y otras acciones militares para repeler la guerra.

La marina del Ejército Popular de Corea ya tiene la suficiente velocidad para la salida de sus buques a cualquier destino acuático y le está conferida la tarea de la ronda de las aguas donde están emplazados los bienes y las bases militares de los países enemigos y su expulsión anticipada.

A estas alturas todos los intentos agresivos sobre y dentro del mar que atenten contra la seguridad de nuestro Estado terminarán amplificando los éxitos de nuestros buques.

Compañeros:

La oleada levantada por el destructor "Choe Hyon" será el primer torrente que arroje por la borda la historia plagada de prácticas erróneas y nuestros adversarios confirmarán la capacidad y el poderío de nuestro buque con incontenible miedo y desasosiego.

Inmediatamente después del buque "Choe Hyon", también incorporaremos el "Kang Kon" en la operación y seguidamente pondremos a flotar sobre el mar los buques estratégicos con diez mil toneladas de desplazamiento.

La continua aparición y las rutas de nuestros buques de guerra coadyuvarán a la defensa fidedigna de la soberanía marítima del Estado y operarán cambios en el equilibrio militar de la región.

Lo lograremos a toda costa y así defenderemos a carta cabal la seguridad de nuestro Estado, el hoy y el mañana de nuestro país.

Nuestra marina que ha acogido una nueva coyuntura de desarrollo asume una nueva misión de la época en su nuevo punto de partida.

Nuestra República, país que destinará sus bienes estratégicos más sensibles a las áreas marítimas más importantes, mostrará su voluntad de ser fiel a sus principios y responsabilidad en defensa de su soberanía, el ambiente de seguridad del Noreste de Asia y la paz mundial y hará aportes nuevos y grandes a esta causa.

Compañeros:

Considero que la velocidad del cambio y desarrollo de la marina representa el ritmo con que se incrementa el poderío nacional y la posición de un país en los mares determina su fortaleza.

Cueste lo que cueste, debemos poseer cuantos buques necesitemos como el "Choe Hyon" y no unos simbólicos.

Hemos llegado al hoy con desafíos intrépidos y seguiremos empeñados en cumplir estas tareas históricas y decisivas para elevar, lo más pronto posible, la capacidad operacional de la marina al nivel estratégico.

En el nuevo Plan Quinquenal debemos construir cada año dos buques de categoría equivalente o superior al "Choe Hyon", entre otros cruceros de 10 mil toneladas de desplazamiento y ejecutar cabalmente todos los planes referentes a la posesión de la capacidad combativa de la marina, entre otros, la construcción de buques de escolta y para usos específicos y el desarrollo y producción de sistemas de armas submarinas.

Es alentador el crecimiento vertiginoso de nuestra industria naval. Y me complace sobremanera la nueva conciencia que adquieren las personas viendo con satisfacción ese crecimiento y sintiendo el orgullo de la fuerza que posee.

Nuestro poderoso equipo de investigadores, que se han fortalecido abriendo al frente el camino virgen de la revolución de la industria naval y han adquirido más sabiduría convirtiendo lo imposible en lo posible, y nuestra autóctona industria naval no dejarán de renovar cada año el símbolo de la capacidad de nuestra marina.

Seguiremos mejorando, conforme a las demandas reales de la esfera militar y a favor de su desarrollo, la estructura de sistemas de armamento de los buques que construiremos en adelante.

Como ya he mencionado arriba, espolearemos a la creación de grandes bases navales multifuncionales e impulsaremos la edificación de una ciudad portuaria moderna que será el centro del mando operacional y la cultura de las fuerzas navales.

Compañeros:

Tenemos en nuestras manos el timón que nos predestina a emerger como fuertes y perpetuar como vencedores.

Pase lo que pase, emergeremos como el adalid de la defensa nacional capaz de demostrar el poderío nacional que posee realmente en los océanos a miles de kilómetros de distancia.

No se nos permite detenernos ni un momento en el camino que hemos emprendido y daremos pasos más agigantados y firmes.

Oficiales y soldados del destructor "Choe Hyon":

La madre patria les ha dado la lanza y el escudo que encarnan la fuerza y ambición de Corea.

Avancemos con pasos firmes y ostentosos y con audacia, siguiendo la nueva ruta de la defensa trazada por la nueva época, por la paz y gloria de la República Popular Democrática de Corea y por la dignidad y el honor de las fuerzas navales del Ejército Popular de Corea.

Compañeros:

Felicitemos una vez más con aplausos estruendosos este momento decisivo en la historia de nuestra marina. -0-

www.kcna.kp (2026.06.24.)