Pyongyang, 13 de marzo (ACNC) -- El asesinato a la emperatriz Myongsong fue un crimen terrorista de Estado cometido por los imperialistas japoneses en el intento de implementar su política de agresión a Corea.
A finales del siglo 19, se tornaron más siniestras que nunca las maniobras de los invasores japoneses encaminadas a colonizar a Corea, pero se encontraba en la crisis de derrumbe su dominio sobre el territorio coreano debido a la intervención y presión de las potencias.
Y daba un golpe fuerte a Japón la política antijaponesa que practicaba la emperatriz coreana Myongsong.
Para convertir la situación desfavorable en la favorable, los invasores tramaron el complot de asesinar a la emperatriz coreana y enviaron a Corea como su ejecutor competente al teniente general de las fuerzas terrestres Goro Miura.
El gángster militar Goro Miura tuvo la autoridad absoluta para movilizar todos los medios necesarios al asesinato y trazó un plan detallado para llevarlo a cabo.
El 8 de octubre de 1895 (año Ulmi), se perpetró el tremendo crimen bajo el mando de Miura.
Los asaltantes del palacio imperial coreano encerraron al emperador y al príncipe heredero y mataron sin piedad a sablazos a las damas de la corte mientras buscaban a la emperatriz.
Al confirmar a la emperatriz viva entre las doncellas caídas en el suelo, los gángsteres la mataron a fuego sobre un montón de leñas echando gasolina sobre su cuerpo.
Después del incidente atroz, los imperialistas japoneses recurrieron más abiertamente a las maniobras para colonizar a Corea y la ocuparon por fin con el uso de armas. -0-
www.kcna.kp (2026.03.13.)