Pyongyang, 13 de marzo (ACNC) -- La tentativa de Japón de rearmarse mediante la resucitación del militarismo procede al emplazamiento de los medios de ataque preventivo para el combate real.
Hace poco, el Ministerio de Defensa de Japón anunció en público que ubicará por primera vez en la ciudad de Kumamoto el proyectil teledirigido tierra-mar tipo 12.
Insatisfecho con esto, Japón planea colocar el misil tierra-tierra con fines de "defensa de la isla" en el departamento de Shizuoka dentro de este mes, y de manera gradual, los misiles de largo alcance en las bases de acantonamiento de las "Fuerzas de Autodefensa" en Hokkaido y el departamento de Miyazaki después del año próximo.
En el caso de ser realizado este plan, el país isleño desplegará en todas las partes de su archipiélago los misiles que tendrán a su alcance de tiro a los países circunvecinos.
Ahora Japón derrocha colosales recursos humanos y materiales al desarrollo y emplazamiento de misiles de largo alcance describiéndolos como "lo más importante de la capacidad de ataque a la base enemiga".
Desde hace unos años, Japón alargó el alcance de tiro del polémico misil tipo 12 y lo modificó en el capaz de ser lanzado no sólo en la tierra sino también en el mar y el aire teniendo en su alcance de tiro todas las aguas marítimas periféricas.
Además, ese misil multipropósito puede atacar los blancos navales y los fijos terrestres en los puertos y los aeropuertos, razón por la cual se estima como armamento de ataque de largo alcance.
Son de misma serie los misiles que Japón intenta desplegar bajo el pretexto de la "defensa de la isla".
A citar un ejemplo, el misil antibuque Stealth no interceptable y capaz de atacar los blancos a larga distancia, que dio a la publicidad el Ministerio de Defensa de Japón con el pretexto de la "defensa de la isla", tendrá el alcance de tiro similar o más largo que el misil crucero antibuque tipo 12 cuyo alcance se ha alargado a 1 000 km, y se remodelará en diferentes formas.
Los medios de prensa y los expertos en los asuntos militares del mundo señalan que ese misil puede ser cargado en los destructores, los buques de escolta, los dispositivos de lanzamiento móvil en la tierra, los cazas de combate y otros miedos de lanzamiento con que cuentan ahora las "Fuerzas de Autodefensa" de Japón, y analizan que su alcance de tiro ocupará en Japón el segundo lugar después del misil crucero Tomahawk de fabricación norteamericana.
¿Entonces, son para la "defensa exclusiva" como preconiza Japón el desarrollo constante y el despliegue de los medios de ataque de largo alcance de deferentes misiones?
No es así. Es una maniobra para completar los preparativos de la nueva guerra de agresión.
Japón justifica su rearme con los disparates como hacer frente a la "creciente amenaza de los países circunvecinos" y "el cada día más agravante ambiente de seguridad" y malgasta enormes fondos militares para desplegar los armamentos capaces de atacar a los países vecinos en todas las esferas que abarcan la tierra, el mar y el cosmos. Y al mismo tiempo, fomenta mediante la visita al santuario Yasukuni el ambiente de embellecer sus crímenes de guerra de agresión.
La importación de armas en el período de 2021-2025 se incrementó 76% en comparación con el lustro desde 2016 hasta 2020, y su mayoría son los medios de ataque de largo alcance inclusive los misiles cruceros Tomahawk. El hecho muestra que en los últimos tiempos se aumenta la "capacidad de ataque a la base enemiga".
Japón ya ha reforzado multilateralmente su capacidad de combate real entremetiéndose en todos los ejercicios bélicos que se perpetraban en su contorno.
Y ahora se aferra al desarrollo y compra de los medios de ataque de largo alcance y acelera a la vez su emplazamiento, hecho que evidencia que ya está de cerca el momento de su uso.
Indudablemente, los puntos de impacto de los medios de ataque de largo alcance serán los países circunvecinos inclusive la República Popular Democrática de Corea a que Japón describe como "amenaza apremiante" y "más grave desafío estratégico sin precedente".
Si Japón se porta irreflexivo como ahora despreciando la fuerte preocupación y rechazo de todo el mundo, tocará la "línea roja" del "hundimiento" del archipiélago.
El deterioro del ambiente de seguridad de la región se debe a la resucitación del militarismo del país criminal que se desespera para realizar su ambición de nueva agresión sin sentir ninguna culpabilidad por su expediente criminal. -0-
www.kcna.kp (2026.03.13.)