Al anochecer el primero de junio de 2014, el estimado padre Mariscal
El Mariscal charló un buen rato con los niños diciendo que vino para ver a ellos que celebraban su fiesta.
El Mariscal se dirigió al comedor tras preguntar a la directora del orfanato a qué hora cenaban los niños.
Vio el menú de fiesta y enseñó la manera de preparar los platos según el gusto de los niños. Y prometió enviar a los cocineros para preparar la albóndiga frita de faisán para los huérfanos.
Y encomendó a los funcionarios directivos que felicitaran a los infantes en el Orfanato.
El día siguiente, los camiones cargados de muchos alimentos entraron en el Orfanato y los funcionarios ofrecieron los refrescos y los jugos a los niños. -0-
www.kcna.kp (2026.06.01.)