Pyongyang, 3 de junio (ACNC) -- El comentarista de asuntos internacionales Kim Myong Chol hizo pública el día 3 un artículo intitulado "Las palabras sobre el 'puñal en el corazón de Asia' son muestra intensiva de la codicia de EE.UU. de tomar la heguemonía y el modo de pensamiento en tiempo de guerra fría".
Su texto íntegro va como sigue:
El comandante de las tropas norteamericanas acantonadas en la República de Corea (RC), Brunson, describió en el reciente interviú a la RC como "puñal en el corazón de Asia", hecho que provoca un escándalo internacional.
Brunson dijo que "cuando los chinos observan desde la costa del Mar Este de China, lo que les llega primero a su vista es la RC, puñal clavado en el corazón de Asia. Japón juega el papel de escudo para impedir la ambición de China de avanzar hacia el Mar Sur de China y hasta Filipinas a la dirección sureste".
Al respecto, la embajada china en la RC calificó tal palabrote de una maledicencia llena de carácter hostil y ofensivo contra China. Y dijo que Brunson sobrepasó la línea roja y le preguntó si había ganado el permiso de Washington.
También la RC muestra su posición tan embarazosa señalando que mantiene un contacto con EE.UU. en cuanto al hecho y los medios de prensa expresaron la preocupación de que tal insistencia de Brunson podría malinterpretarse como intento de amplificar el papel de la alianza RC-EE.UU. y las tropas norteamericanas estacionadas en la RC que juegan en "mantener a raya a China".
Brunson soltó las excusas plausibles de que sus palabras se desviaron de la interrelación y que él mismo trata explicar el ambiente de operaciones. Pero su insistencia sirvió de un motivo que puso al desnudo una vez más la razón de ser de la RC como base avanzada para la estrategia Indo-Pacífico de EE.UU.
De hecho, las palabras de Brunson no son una insistencia improvisada de un individuo sino reflejan la visión estratégica de todas las administraciones norteamericanas que se desesperaban por emplear la RC como importante herramienta geopolítica para el cumplimiento de su estrategia regional por la retención a China.
Ya en la década de 1940, el país norteamericano ocupó a la RC para emplearla como trampolín militar para la agresión al continente asiático describiendo a la Península Coreana como "puñal" para cortar el "pedazo de carne" llamado Asia. Y hasta hoy día vino afilando ese "puñal" para llevar a la realidad su ambición de tomar la hegemonía regional.
En particular, después del fin de la Guerra Fría, EE.UU. presentó la estrategia de reequilibrio de la región de Asia-Pacífico con la retención a China como su objetivo y la otra de Indo-Pacífico que ha detallado y amplificado la primera y se enfocó a ocupar la superioridad militar en la región.
Para el fin, tomó más en lo militar en sus manos a la RC a través del emplazamiento de THAAD y los entrenamientos militares conjuntos e impulsó aceleradamente la mejora de la combatividad de sus tropas en la RC y la capacidad del empleo de la operación conjunta con los países aliados.
Vino exponiendo ya desde 2004 su intención de convertir sus fuerzas armadas en la RC en las "tropas de movilidad estratégica" y la "tropa expedicionaria regional".
En enero de 2006, suscribió un acuerdo sobre la "flexibilidad estratégica" entre la RC y las tropas norteamericanas en ella y en 2010 señaló por primera vez en el informe del Departamento de Defensa de EE.UU. que es posible despachar las tropas norteamericanas en la RC a otras regiones según el principio de "flexibilidad estratégica".
Insistiendo más abiertamente en la "modernización de alianza EE.UU.-RC", habló tanto del "refuerzo del disuasivo convencional frente a todas las amenazas regionales" y el "aseguramiento de paz y seguridad en el Estrecho de Taiwán" en la "declaración conjunta" de la 57ª reunión consultiva anual de seguridad EE.UU.-RC efectuada en noviembre del año pasado.
Y en el reporte de la "estrategia de seguridad nacional" publicado en diciembre del mismo año, insistió en que la RC y otros países aliados regionales han de incrementar los gastos militares para mantener a raya a los países rivales y reforzar la capacidad necesaria para la protección de la "primera línea de archipiélago".
Según tal base política, EE.UU. fundó en la RC el "batallón expedicionario de reconocimiento" con MQ-9 Reaper como armamento medular y aumentó el número de cazas F-16 para la fundación de la "aviación superpotente".
Recientemente, aprobó la venta a la RC de 24 helicópteros de operación naval MH-60R y las piezas de AH-64E Apache. Y se desesperó por regular la disposición de sus tropas en dicha región orquestando el entrenamiento de la unidad de movilidad rápida multiespacial de las fuerzas terrestres norteamericanas organizada para mantener a raya a los países periféricos en la "primera línea de archipiélago".
Los medios de prensa y los especialistas del mundo evalúan al unísono que tal intento de EE.UU. es para coordinar el papel y misión de las tropas norteamericanas en la RC y el ejército de la RC y su disposición militar en dirección de retener a los principales países rivales en la región de Asia-Pacífico.
En tal contexto, basta saber claramente que la colaboración EE.UU.-RC en el tema de submarinos nucleares y la unificación de las fuerzas armadas nucleares y convencionales, que provocan la preocupación de la sociedad internacional, están vinculadas directamente con su intento de garantizar la "flexibilidad estratégica" de las tropas norteamericanas en la región y aprovechar a la RC para retener a China.
Todos los hechos evidencian que la alianza EE.UU.-RC se sitúa como eje medular en la nueva estrategia de defensa nacional de EE.UU. cuya meta principal es asediar y mantener a raya a sus principales enemigos en la región de Asia-Pacífico.
Esta alianza cada día más conflictiva sirve de factor principal que eleva el grado de tensión militar y fomenta la inestabilidad permanente en la región de Asia-Pacífico y provoca la merecida vigilancia de los países regionales y la sociedad internacional aspirantes a la paz y estabilidad.
No es casual que últimamente se alza en los países regionales la censura al refuerzo de la alianza EE.UU.-RC y sobre todo se alzan en el interior de la RC las voces preocupantes de que su país se encuentra ante un dilema estratégico en las relaciones de carreras EE.UU.-China y que al final podrá sufrir el mismo destino que corre Ucrania.
Las presentes palabras del comandante de tropas norteamericanas en la RC son pruebas de la naturaleza de EE.UU., responsable de la destrucción de paz y gran imperio bélico del mundo, que vino tomando la Península Coreana y sus contornos como escenario principal de la confrontación entre campos y la nueva guerra fría.
El intento de EE.UU. de intensificar la retención colectiva a las fuerzas independientes antiimperialistas en la región de Asia-Pacífico, provocará sin falta la preocupación de las potencias vecinas sobre su seguridad y les hace estrechar las cooperaciones para enfrentárselo. -0-
www.kcna.kp (2026.06.03.)